¿Azules o rosados?.
Aunque las viviendas iniciales pueden ser para solteros, actualmente la tendencia es no marcar los espacios según cánones anticuados de masculino-femenino sino optar por contenidos más generales, con un toque sobrio y contemporáneo, para incluso hacer una transición sin traumas hacia el abandono de la soltería en un lapso más o menos corto, si es el caso.

Karen Plaza, arquitecto y especialista en diseño de interiores, es enfática al definir esta nueva visión: "No necesariamente la decoración femenina es 'rosada' y la masculina es 'azul', con esto quiero dejar claro que existen términos que caracterizan a un espacio, como acogedor, moderno, chic, funcional, industrial, etcétera, que van más allá de lo masculino y lo femenino. Existen tendencias en el género, pero el proyecto de decoración de un espacio es un cúmulo de decisiones entre colores, dimensiones, proporciones, texturas, líneas y efectos visuales".

Desde su óptica, la decoración del espacio de un soltero o soltera va de la mano con el gusto propio e individual, que luego puede convertirse en un espacio para dos. "Es posible y se harán las intervenciones de diseño para que ambas personas disfruten del espacio y lo hagan en pareja, pero hasta que eso no suceda, creo que es mucho mejor mantenerse con la decoración que se quiere y el estilo que se adopte".