Hornear una torta, cocinar manzanas con canela, quemar velas puede ayudar a crear un ambiente perfumado y acogedor. A los que vivan en casa no les provocará salir y los visitantes querrán quedarse.

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Esos aromas que sacuden internamente y provocan pequeños viajes en el tiempo también pueden reproducirse en la casa, o al menos puede intentarse que sus rincones huelan lo suficientemente bien como para que los que viven allí quieran quedarse y los que la visiten opten por frecuentarla.

A continuación algunas recomendaciones para potenciar las buenas fragancias en el hogar:

1.- Los expertos en ventas de Inmueble aseguran que una estrategia que no falla es activar, frente a potenciales compradores, el aroma de productos horneados. Hornear pan, galletas o una torta de manzana y canela inunda de un buen olor toda la casa. El aroma de la levadura, los dulces o los pasteles recién horneados desprende una sensación acogedora asociada con la calidez y la seguridad. Otra opción, igualmente efectiva, es hervir una olla de agua con clavos enteros, jengibre fresco, varas de canela, extracto de vainilla, pimienta de Jamaica o cáscaras de cítricos, los cuales imitan el aroma de los productos horneados. Para añadir una esencia agradable en otras habitaciones se pueden colocar botellas abiertas de vainilla y, cuando el extracto se evapore, el aroma invadirá el aire.

2.- La limpieza es básica. No podemos esperar que una Casa huela bien si tiene basura acumulada en los rincones, humedad o polvo de varios días. El primer paso para lograr un ambiente fresco y armonioso es cuidar la limpieza de la casa y de la mascota, en caso de que haya una en el hogar.

3.- Revisar las alfombras. Si tiene alfombras o tapetes recuerde aspirarlos por lo menos una vez a la semana porque guardan polvo y olores. Si alguien fuma en una habitación con alfombra, el olor se queda impregnado durante días y eso se evita con una buena aspirada.

4.- Abrir las ventanas. Es importante que corra aire fresco dentro del Inmueble a toda hora. Es importante abrir las ventanas por la mañana o por la noche para que los olores no se concentren. Poco importa si hay un aromatizante de algún olor intenso, nunca será tan efectivo como cuando el aire pueda circular por todos los rincones .

5.- Canela y manzanas. Uno de los aromas más agradables que puede haber en una casa es el de la manzana horneada con canela. Es un olor que remite a hogar y es muy acogedor. Para lograrlo no es necesario hornear pasteles todos los días, basta con poner a hervir una manzana en rebanadas junto con unas ramitas de canela y listo, la casa ya está aromatizada.

6.- Velas y aceites. Esta suele ser la técnica más usada y accesible. Lo importante es colocar la vela en lugares estratégicos de la casa y encenderlas en la noche, que es cuando más van a concentrar el aroma. Es importante que los aceites naturales y el popurrí que se usen emitan aromas suaves y relajantes que sean agradables para todos y que no compitan entre sí. Es recomendable usar esencias cítricas suaves como toronja y limón, aromas relajantes como lavanda o manzanilla o el aroma refrescante del pepino o la patilla.

7.- Café. Otro aroma delicioso es el del café recién preparado. Colocar la cafetera a funcionar es activar los sentidos de inmediato. Incluso a los que no toman café les agrada el aroma que desprende un negrito que se acaba de colar.

8.- Naranja con clavo. Otro aromatizante natural es el clavo, que combinado con una naranja deja un olor dulce en toda la casa. Coloca clavitos de olor en la piel de una naranja mediana y ponla en algún lugar estratégico de la casa. Además de que sirve como elemento decorativo es perfecto para esparcir un buen olor.

9.- Suavizante. Después de cocinar pescado, marisco o freír algún alimento suele quedar un olor fuerte que podemos evitar poniendo a cocer en un recipiente con agua un chorro del suavizante de la ropa. El resultado es inmediato y da buen olor a toda la casa.

10.- Vinagre y agua. El olor a cigarrillo suele ser motivo de disputa en muchas casas, por eso es recomendable poner un bol con agua y vinagre para dispersar ese mal olor.  El bicarbonato también absorbe todos los hedores de forma eficaz, así que podemos esconder un poco en la nevera para asegurarnos de que huela bien cuando se abra.