Nada más placentero que tener toallas de baño súper suaves y esponjosas listas para ti al salir de la ducha. Sin embargo, es necesario aplicar algunos trucos que no todos conocen para lograrlo. Checa cuáles son, según los expertos…

Con estas estrategias, tendrás toallas tan suaves como las de un hotel. - Foto: Tino Tedaldi / Getty Images

·"""""" Agítalas antes

Sacude las toallas antes de meterlas en la lavadora, sugiere Katarzyna Kurylek, encargada de lavandería en el hotel Hilton de Londres, en diálogo con el Good Housekeeping Institute. De esa manera, las fibras se abrirán y el detergente tendrá mejor acceso.

·"""""" Incorpora pelotas de tenis

Una o dos al momento de centrifugar o secar ayudarán a obtener toallas más suaves y acolchadas, dijo la experta.

·"""""" Elige el detergente adecuado

Si tienes agua dura, busca un producto específico para tus necesidades, con propiedades suavizantes, recomienda Kurylek. Así, evitarás que las toallas se vuelvan duras o rasposas.

·"""""" No uses más de lo necesario

Si tus toallas están muy sucias, tal vez te tiente agregar más detergente del que indica la etiqueta. ¡Error! No solo esa técnica no funciona, sino que podrían quedar ásperas y duras, se advierte desde Good Housekeeping.

·"""""" Prueba alternativas al suavizante

Ese producto puede dejar un aroma demasiado fuerte o una textura “cerosa” en tus toallas. Para que queden más suaves, sigue el consejo de Melissa Maker, del sitio Clean My Space: añade una taza de vinagre al ciclo de enjuague si tienes una lavadora de carga superior. Si es de carga frontal, con ¼ taza alcanza. Inclusive puedes echar el vinagre en el compartimento donde iría el suavizante. Ese producto ayudaría a deshacerse de los depósitos minerales que pueden hacer que tus toallas estén duras o rasposas.

Para que huelan mejor…

Si el problema no es tanto la textura sino el olor que queda en tus toallas, checa el simple consejo provisto por Steve Boorstein, autor de un libro sobre limpieza de ropa, en diálogo con el sitio Real Simple: limpia tu lavadora. Para eso, hazla correr vacía con ¼ taza de lejía, así lograrás desinfectar el interior, deshaciéndote de las bacterias que generan malos olores. Luego, si vas a lavar toallas muy sucias, mete pocas en cada carga, usa agua caliente y no las dejes un largo rato luego de terminar el lavado, para evitar que vuelvan a crecer bacterias.

Y tú, ¿cómo haces para que tus toallas queden suaves?